Se reía dulcemente, ocultándome sus ojos con aquél pelo.
- Vamos tontito. Ven conmigo.
De nuevo me tomó de la mano y me condujo a su casa. A su apartamento. Acaba de entrar en el juego.
…No pude resistir la tentación y yo también me comencé a masturbar. Estaba en la gloria, tuve un fantástico orgasmo. Uno de los mejores que yo me he dado. Sublime. Miré por la rendija y vi que Vero ya se había bajado de su montura. El pobre Chemita e...
…Cuando me le coloque y el fino cordoncillo se me incrusto entre las nalgas no pude reprimir un sonrisa. Vaya espectáculo le estaba dando a mi hermanito…