Apoyé mis manos en sus delgadas piernas y las acaricié, ella hizo lo mismo conmigo. Preparamos la cama y nos acostamos completamente vestidas, subimos nuestras faldas y...
Cuando he estado en las entrevistas, siempre procuro estar parada al costado izquierdo del asiento de mi jefe, y a veces he permitido que entre movimiento y movimiento, los roces de sus manos o de su cuerpo hacia el mío sean más constantes.
Al sentir la sedosidad de mis pantimedias y las facilidades que ésta prenda le daban a sus dedos, se fueron recorriendo hasta tratar de tomarme la rodilla de manera completa y lograrlo; mis ojos voltearon a verlo de manera muy discreta y él se hacía...
Me recosté sobre el cristal del lado de mi asiento pero nunca cerré los ojos. Abrí ligeramente las piernas para mover mi cuerpo y permitir que Pepe me pudiera ver desde atrás.
Nuevamente me incliné para seguirle mamando la verga a mi esposo, sentí un dedo en mi panocha y uno en mi culo, eso me hizo estremecerme un poco, jadeando y mamando dure un buen rato hasta que tuve un orgasmo más e irremediablemente me vine.
Sin dudar ni pensar mucho lo tomé de sus nalgas para traerlo hacia mí, abrí mis labios y él metió toda su verga en mi boca, estaba deliciosa, sabía a sabor salado de excitación. Se la mamé por un buen rato, la sacaba y la volvía a meter a mi boca, br...
Hoy día quiero relatarles un acontecimiento que por sí mismo es bajo y espantoso, pero lleno de excitación y algo de perversión, exhibicionismo y locura, un asalto en un microbús de la ciudad de México.