Siempre había creído que los escritores escribían sus historias para agradar a la gente. No fue hasta el momento en el que empecé a escribir que descubrí que uno escribe para si mismo.
Y por esta razón desde hace tiempo no escribo para agradar a todo el mundo, eso es imposible. Sólo a las personas que tengan una visión del mundo parecida a la mía les gustarán mis relatos y quien sabe, quizás disfruten tanto leyendólos como lo hice yo escribiéndolos. Ojalá fuera así.
Y me arrodillé, me puse a cuatro patas y comencé a andar. Aunque si bien le iba a dar el gusto de hacer algo que odiaba, Él me iba a dar el gusto a mí de no sentirme tan humillada, ya que en todo el trayecto que hice desde que mis rodillas tocaron el...
Seis errores… y yo que venía dispuesta a comerme el mundo… No me atreví a girarme para mirarle, mucho menos después de haberme dicho que ya le había mirado suficiente a lo largo de la noche…
A veces la locura nos sienta tan bien como los sueños. Cualquier sentimiento ayuda a escribir. Yo sólo me sentia sola y un teclado me hizo compañia y ahora lo he publicado... ¿por qué no voy a hacerlo?
Soy tu puta. Soy tu puta. Soy tu puta… esas palabras no dejaban de repetirse en mi cabeza, resonando como un eco en unas montañas, cada vez más fuerte… Había perdido totalmente la capacidad de reacción, y en lo único que podía pensar era en esas tres...
Me acababas de decir una hora y un lugar, pero ¿para descubrir que? ¿Que tus ojos me hipnotizaban? ¿Que seria capaz de hacer cualquier cosa que me pidieras con solo un gesto? Eso ya lo sabía… pero la gran duda era: ¿me atreveré a ir?
Yo era una novata más en la universidad y estaba perdida entre tanto gentío, desorientada. Fui caminando entre los pasillos abarrotados de gente en busca del aula 15 y extrañamente me sentí observada...