Pobre de mi cola, pobre de mi, si me viera mi padre en esta situación, su hija en un establo, inclinada sobre una mesa siendo sodomizada por su peón, Don Alberto.
Cuando sintió el primer chorro de semen en su boca reacciono con un quejido fuerte intentando levantarse pero yo fui mas rápido y encorvándome hacia delante se lo impedí.