¿Está nuestro destino marcado en las líneas de la mano o somos nosotros mismos quienes lo marcamos? Esta pregunta se la plantea Alba, después de haber caído en la tentación como le había vaticinado una gitana.
En la boda de su amiga, Angela reencuentra a su exnovio y no puede evitar la tentación y eso le hace descubrir nuevos sentimientos y situaciones que cambiarán su vida.
Estefania descubre que su amante de la noche anterior es el novio de su hija, ella quiere resistirse a él pero el recuerdo de aquel maravilloso momento vivido le hace volver a caer en la tentación.
DESVIRGADA POR OTRO. Sira sigue deseando perder su virginidad con Manuel, pero este tiene otro planes para ella y le presenta a Ernesto, convirtiendo esa primera vez en un trío.
Me hizo dar medía vuelta, llevó mis manos hasta la pared para que me apoyara. Oí como se baja la cremallera del pantalón y sentí como acercaba su polla a mi húmedo sexo.
Ambos hombres movían los látigos con violencia dentro y fuera de mí, haciendo que me doliera el sexo y el culo, además de los brazos que pendían de las cadenas.
Realmente nunca antes había sentido una boca como aquella sobre mi sexo, una lengua que se adentraba en mí hasta lo más profundo, que mordía y lamía mí clítoris como no lo había hecho nadie.
Sentirme ensartada, penetrada por aquella vara caliente, hacía que mi sexo se humedeciera cada vez más, que mis músculos se tensaran y que todo mi cuerpo se llenara de sensaciones agradables. Mi vello se erizaba y una serie de agradables gemidos esca...
(Rodrigo me arrancó las bragas de un tirón y acercó su verga hasta mi agujero y de un solo empujón me penetró, sentí un dolor agudo entre mis piernas, pero el dolor del corazón aún fue mayor.)
Me tendió la mano y se la cogí, luego me hizo sentar sobre sus piernas y acarició mis muslos y mis nalgas con delicadeza, mientras con la misma delicadeza lamía mis pezones.
Mientras el Sr. López se colocaba detrás de mí. Sentí su verga erecta rozando mis nalgas y enseguida, Rodrigo las abrió para que nuestro invitado a aquel festín.
De repente siento como frota su sexo erecto contra el mío, lo guía hasta mi agujero vaginal y muy despacio me penetra. Me incorporo y lo abrazo con mis piernas y mis brazos, mientras siento como pega su cuerpo al mío