- ¡Corre! - gritó Alba -. ¡Corre que nos matan!
Y corrí. ¿No iba a correr? Si había robado, engañado y matado por ella ¿No iba a correr también? Por lo mismo, para protegerla, la abandoné poco después.
Pies enlazados bajo las sábanas dibujando caricias. Soy capaz de adivinar quien es la dueña del piececito sólo por la forma de moverse e inclinarse. Su pies son tímidos, los tuyos, inquietos. Me paseaban sus deditos pantorrilla arriba, pantorrilla ab...
Metería la mano debajo y chof-chof y luego se lo agarraría todo y … Se limpia, se levanta, tira de la cadena y se mete en la ducha. Ahora me toca a mí. Tal vez sea un mito urbano pero he oído que hay hombres que mean sentados. No conseguiría hacer...
Camina, venga, camina... a cuatro patas, como una perra, detrás de mi. Y baja la mirada, no quiero verte con los ojos clavados en mi trasero. Chas... obedece!
Normalmente no voy violando a la gente por ahí, pero hubo una vez, en un foro muy lejano, un cierto individuo bastante fastidioso. Se le ocurrió la fatal idea de atacarme en mi propio terreno para humillarme y tuve que darle una lección. Puse del r...