He recibido muchos correos que me animaban a seguir contándoles la historia con mi alumno de clases particulares. Llamé a Manolo y me autorizó a que publicase otro relato sobre nuestra relación y a que les hablase de Raúl.
Sucedió hace unos años en Sevilla. Yo tenía 23 años y me dedicaba a dar clases particulares para ganarme algunas pelillas, que me ayudaban a pagar un piso que acababa de alquilar. Normalmente acudía al domicilio de mis alumnos.