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Plaf Plaf Plaf... Kassandra, con tamaña belleza literaria, no queda más que ponerse de pie y aplaudir extasiado. A ver, dejame poner los pies sobre la tierra... es necesario si se quiere objetividad.
Sigo pensando que la poesía es un río que surca en cada paisaje que escribes, pero he aquí el gran descubrimiento. Si... lo que no conocía hasta ahora. La morbosidad de Kassandra y su hija, si si... ¿cómo no me di cuenta de ello? Arden las musas, y la imaginación de una mujer (o dos?), que se desliza a traves de las sombras de la noche, con el ansia en flor y ardores desde el alma a la piel.
Aquí un trío, pero no solo eso. Gemidos solitarios, masturbación mental y carnal, romanticismo de cuentos de hadas, lujuria en su máxima expresión, ataduras con seda negra. Me detendré en esta ultima apreciación; si, el color no es al azar, el negro nos dice mucho de tí, claro que si. Corrí otro velo mas, sé con firmeza que fue así.
Y esa pasión contenida, queriendo estallar desde el volcán de los sentidos... que decirte.
Excelente.
Gracias por tan bello escrito.
Un beso a las dos, aunque una no esté, y la otra sea la más admirada y la mas adulada, merecidamente, pero dejandome sin nada.
Bye See You, oscura como mi vuelo. S.
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