Sin dudas este es el padre de los relatos de infidelidad, en donde el cornudo disfruta viendo como el corneador hace suya a su mujer.
Los otros relatos siguieron este camino.
La verdad no me gustan los relatos en donde un hombre o una mujer tienen que sufrir humillaciones y las vejaciones de otro, pero tu forma de contarlo, además de ser clara y sencilla, me pusieron como una brasa, felicitaciones.