Precioso relato-reflexión, sobre las cosas "simples" de la vida, irradias alegria y positivismo, muy bien, de vez en cuando alejarse de tanto sexo, para encontrar un rayo de luz, saludos y felicidades.
Misshiva este relato es tan excelente como tú sin lugar a dudas.La misma carga de positivismo que desprendes tú en las conversaciones privadas.Esto eres tú,además de guapa,inteligente y excitante.Un abrazo junto a mil millones de besos,con permiso del Don jeje
creo k es un gran tema creo k un acto tan sencillo como abrwzar es algo inmensamente grande es algo d gran siginificado y el hecho k digas k con otra persona puedes volar atraves de un abrazo le da un toke poetico muy bello al tema adios buena suerte
Hermosa energía la de ofrecer y recibir un abrazo... sentirlo, darlo y vivirlo con toda la intensidad, para convertilo en algo especial... unamos las alas más a menudo y con todo el sentimiento.
Misshi, una bonita reflexión de un acto tan simple como un abrazo y que nos colma en situaciones desesperadas, en nuestras tristezas o simplemente al trasmitir esa energía que todos tenemos para confortar a los demás.
Lindas palabras y como ya te dije: eres un aliciente de positividad.
De un Ángel Humano (qué bonita expresión) a otro: RECIBE ESTE GRAN ABRAZO.
Hermoso texto escrito con palabras luminosas utilizando de fondo un cielo de luces y buenas energías. Sí, este tipo de textos merecen el excelente por el positivismo nada cursi que lleva. La primer frase, que no conocía, es simplemente brillante y lo que le sigue, o sea, tu visión del abrazo, simplemente un canto a la vida.
Yo tengo un abrazo eterno para mi chica, otro fuerte para los que quiero y uno profundo para mi hijo que aún no ha nacido. O sea, lo tengo todo, amiga, y eso me hace enormemente felíz.
Has escrito una belleza sobre el abrazo humano, que tan perdido lo tenemos.
Hace unos días tuve la suerte de coincidir con una transmisión por televisión consistente en la reacción de un león macho adulto con una mujer que decían lo rescató del mal trato de personas que lo habían adquirido y no lo soportaban (de bebes son encantadores, pero de adultos no sabemos tratar a los animales que tenemos como mascotas). El hecho es que cuando el león la veía, dentro de su jaula se incorporaba en sus patas traseras, sacaba por los barrotes de la jaula sus manos, sin extender las garras, acercaba su hocico a los barrotes y la mujer permitía que el animal la ABRAZARA Y JUNTARA SU HOCICO A SU BOCA. El animal mostraba verdadera satisfacción y ella recibía con beneplácito la enorme caricia.