|
Vaya, no me había enetrado de que había una tercera parte, lo he visto cuando he entrado en utu peril para leer la trilogía "La lebiana enamorada". Y parece que va a haber más porque has dejado el relato abierto para una continuación.
El relato es genial, consigues contar una orgía sin que se haga pesada por la fluidez con la que lo narras, gracias ne parte a que has sido muy pcoo descriptivo, que quizás sea en lo que falle, pero aun así, consigues hacerlo con morbo y excitarnos.
Discrepo contigo en una cosa. Yo creo que la muchacha realiza muy mal su trabajo. Se mantiene sobre cada uno de los chicos como si fuera una estatua, imperturbable, con un movimiento mecánico que convierte cada uno de lso polvos en algo tan articial como aburrido. No digo que el relato sea aburrido, pero una relación sexual así, sí lo es. A los tíso le sgusta que la chica se mueva, que gima, que goce, aunque la chica tenga que fingir ese placer, pero eso es lo que excita a un hombre y ese es su cometido, excitarlos y tirárselos. Claro, unos yogurines vírgenes, no se van a quejar, pero yo no me consideraría una profesional actuan con tanta frialdad mientras estoy follando.
Esto es lo único que no veo normal ni propio, pero le relato, ya te digo, es morboso y se merece un aprobado.
Un beso. Sonia.
|