Mi concuñado volvió a girar, me dio vuelta, exigió que me pusiera de rodillas, que levantara el trasero, y antes que pudiera preguntar para qué introdujo el miembro en el asombro de mi vagina, con tanta fuerza que a pesar de mis seis hijos y de las cientos de veces de recibir a mi esposo a lo largo de los años sentí como si acabara de desvirgarme, tal vez porque sólo entonces tomé clara conciencia de que un hombre, un macho, un padrillo, me ponía en el lugar de hembra y me hacia tragar la tierra que dominaba por orden de Dios. Entonces dejé de lado el amor y recuperé el odio, la rabia, la necesidad de herir y matar, y si él empujaba para invadir mis entrañas yo retrocedía y apretaba los músculos vaginales para troncharle la hombría, y si sus manos estrujaban mis pechos yo le clavaba las uñas en los testículos, y si él aullaba de placer yo le respondía con gritos de gozo, hasta que ambos explotamos en el génesis que nos construyó el universo exclusivo de los dos.
Buen relato, muy excitante, espero que el proximo sea tan bueno como este, y que tenga una parte II, debe tener un segundo encuentro y que diga hasta que edad mantivieron este idilio.
Bravo!! Bravo! Bravo!.. Increible, apoteosico, el mejor relato que he leido en años.. Excelente relato.. Pero mejor que el relato, es la prosa del autor, increible, asombroso. Es erotismo, no pornografico, sino del tipo que agrada... poesia en prosa, al mas puro estilo de los grandes autores de todos los tiempos...que de frases, que metaforas, que similes, que lexico, que excelente escrito, de veras, felicitaciones!!!
Coincido con todos los comentarios, yo voy a ser un poco más grosero, ¡¡¡que calentura...que polvo...!!! hasta los sentís en la misma sangre. Bravo y gracias
Un relato fantástico, de lo mejor que se ha publicado, sin desmerecer a los otros escritores, pero la línea de éste te hace estremecer de sentimientos y sensaciones, realmente muy bueno.