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El azar me ha llevado ante este: "zafiro". Tu relato para ser tan corto, deja mucho, mucho poso. La primera reacción que le queda a uno es apuntarse tu nombre para leerte en un futuro. De las manos que ha salido esto, deben haber más perlas.
Bueno y dejando a un lado las sensaciones del fin de la lectura, paso a comentarte: Lo primero es que la forma de contar la historia, de lo más natural, me ha hecho prácticamente fumármela al ritmo de un pitillo. La lectura se hace rápida y el interés va creciendo a medida que prosigues con la lectura.
Sin desmerecer ninguna parte, yo me quedo con dos:
-El principio, donde describes fabulosamente en ese primer párrafo como una chica desinhibida y con autoestima, se sabe superior a los chicos a la hora del ligueteo. Y es que uno ya podrá ser lo más parecido posible, que si una chica tiene algo y mucho de decisión tendrá bastante en donde elegir.
-El final. Esta parte mí es la mejor sin duda. Causas un golpe de efecto, que por el título podrías intuir pero que el desarrollo del relato no te llevaba a ella. Una curiosa forma además de la chica de dirigirse al supuesto amado: "Mi muñeco." En todo el texto la protagonista tiene una clara conducta de superioridad y esa afirmación para mí al final es la guinda.
De si las descripciones de todas las zonas y lugares de Bilbao que narras son ciertas, pues lo desconozco, no he visitado todavía Euskadi por lo que no puedo opinar. Eso sí, me gusta que en este caso sean cortas, pues le dan al relato la rapidez de la que antes te hablé.
Por último decirte que la escena onírica de la chica, supongo que recordando el encuentro con "su muñeco" está llena de erotismo, me gusta la visión despectiva de ella hacia él con comentarios como lo de que no dejaba de parlotear.
Quizá me colé demasiado comentando, bueno, lo cierto es que me gustó bastante, ya te lo dije, en otra ocasión me leeré otra cosita tuya.
Un saludo.
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