Pues sí, mi Amo, con buen criterio, percibió que yo estaba muy orgullosa de mi condición y mis cualidades. Y eso no es permisible en una esclava. No se le debe consentir una sola debilidad de soberbia. Pero ¡Ay! cuanto más humillada y mejor asumida públicamente la humillación, más orgullosa estaba. En eso consiste la libertad quizá. En que nadie puede coartar tu pensamiento.
Hola JP,¿como va todo? un relato precioso,como todos los tuyos; desgarrador, directo a veces,y otras mostrando a todo el mundo los pensamientos más íntimos de una mujer como Neus, la cual se siente más plena y realizada siendo humillada,sometida,insultada y azotada.Ella sigue simplemente su camino, sus inclinacines;¿está bien o está mal?pues mira,en Valdehabas de Abajo diran que está mal y en cambio, en New York dirán que está bien, perfecto.La moral es cambiante,lo importante es que ella se sienta llena, exultante, que disfrute mirándose las marcas que la fusta le ha dejado en sus pechos.Recordando las veces que ha sido insultada por su amo,reviviendo una y mil veces los surcos que el látigo ha dejado en sus muslos y en su culo.Sintiendo una secreta verguenza cad vez que por la calle, sin bragas, con su culo y sus muslos cruzados por marcas de fusta, ella se siente diferente, más lena y más libre en su esclavitud, que las otras mujeres del rebaño.Bueno, JP, Un Beso.Hasta pronto.
Darte un cero fue para aguijonearte e inducirte a buscar nuevos horizontes a la hora de escribir tus relatos. He leido casi todos los que has escrito y son muy excitantes, pero no por ello dejan de recorrer ultimamente, temas que ya has descrito con profusión en relatos anteriores. Deberias, en mi opinión, aumentar la variedad de tematicas sexuales que aparecen en tus relatos. Quizas no sean de tu agrado totalmente, pero eso le daria una novedad y frescura de la que ultimamente adolecen. Por cierto fueron ocho partes y lo deje porque temía repetirme lo que me parecia algo inadecuado. Las otras siete partes siguen en esta web. Gracias por tu comentario favorable.