Dos mentes y un solo (y descomunal) cuerpo. La eterna lucha del Bien contra el Mal. Aunque si tienes delante a un chaval deseoso de sexo, pidiéndote que te lo folles, no está claro dónde queda el límite entre lo uno y lo otro...
En pocas ocasiones he leido un relato con tanta narrativa imaginativa, con una sucesiòn de hechos eroticos, que te ponen extremadamente caliente. FELICIDADES. Espero la continuacion.Saludos desde Mexico.