Ramón, el varonil treintañero, saca al cabrón perverso que lleva dentro y le hará pasar un mal rato al jefe, sirviéndose de las boquitas de los dos más jovencitos: Alberto y Marcos. Una buena dosis de sexo ligeramente fuerte.
Saludos Luisfo, muy buenos estos relatos, por favor mandanos nuevas entregas, quiero saber cuál es el precio de Marcos, Paco y de quien hace la narración.
Un abrazo!
Me vuelven loco tus relatos, por favor no pares, continua con la historia, me pone a mil como va subiendo el tono a cada capitulo. Espero que no dejes de continuarlos por favor!!!
FELICIDADES MAN....TUS RELATOS CALIENTAN MUCHO.
PERO UN FAVOR NO ALUCINES CÓMO QUE UN PENE DE 32 CM.
AHÍ ES CUANDO SE ME ACABA LA EXITACIÓN DE TU RELATO.
(ME CAGO DE LA RISA).DE AHÍ EN FUERA TODO ESTA SUPER CHIDO.EL AMBIENTE, LA DESCRIPCIÓN, LA PERSONALIDAD DE TUS PERSONAJES Y LO CANDENTE DEL RELATO.
OJALÁ Y NO ME TENGAS ESPERANDO...PARA EL PRÓXIMO CAPITULO. GRACIAS Y NUEVAMENTE FELICIDADES!!