¿La heterosexualidad tiene un precio? Una calurosa tarde de julio, 6 hombres trabajando en un almacén y un jefe enrollado y sin vacaciones dispuesto a quemar su chequera en un malicioso juego.
OH DIOS! OH DIOS! Esto tiene que continuar pronto, please. No nos puedes dejar en ascuas! Continua el relato, me estoy calentando mucho con aquellas sesiones entre compañeros de faena. MUy buena idea.