Pues me ha enganchado la historía. Imagino que es porque los personages no solo están muy bien definidos sino que tienen rasgos y caracteristicas diferentes, muy difícil de encontrar en un relato erótico.
Reflejaste muy bien lo que es la miseria. Eso, para mi, resta erotismo pero engrandece la historia.
Los nombres de las dos mujeres que aparecen en la historia son muy acertados.
Querido, hermano, me has dejado pegado a la pantalla con este relato lleno de ternura y a la vez duro (y como tu bien dices: Dantesco). Es como un cuento de hadas lleno de agridulces de Guillermo del Toro, un relato lleno de un realismo magico embriagador escrito por un joven Jodorowsky. Es genial.
Hermano pampero, recuerdo cuando te descubrí en esta página hace ya unos cuantos veranos, recuerdo haberte calificado como poeta y, sin ánimo de buscar méitos por eso, me alegro porque el tiempo me sigue dando la razón. Es poesía pura, profunda, conmovedora...
Muy bueno, poetico. Sólo una pequeña pega , un tipo así qué hace con una mujer tan estúpida como la novia.El final es lo que me rechina. Y Masu, en Baires la gente puede tener pistolas.
Crow, esta vez no te ha salido de taller. Mi enhorabuena.
Ah como me tarde en leerlo, porque le queria hacer honor y disfrutarlo, no porque ya conozca tu trabajo, sino porque como dice Masu, se necesitan agallas para aventurarse a escribir esto, para mi ya uno de los clasicos de este sitio y que siempre recordarè.
No lo considero fuera de la realidad. Existe la miseria, existe el dinero y existen las personas vacías por motivos muy distintos. Realmente me has dejado impresionada. El relato está lleno de ternura y perfectamente narrado, salpicado con frases para enmarcar. Sabes transmitir muy bien sentimientos al lector. No entiendo el terrible, bueno puedo entenderlo recordando al gran monstruo verde (envidia). Neruda disfrutaría con la lectura de este relato. Un abrazo.
¡Tiene cojones la cosa! En lo que tardé es escribir el comentario anterior, ya te han adornado la estadística con un terrible...y otro que se quedó en intento.
Desde luego, si la excelencia de un texto se mide por la saña con la que te persiguen los terribleros, con seguridad el relato es bueno, muy probablemente notable y casi seguro, sobresaliente.
Es una teoría. De autor masacrado, al que le ponen un montón las "envidias constructivas", pero que se indigna cuando la jugada se la hacen a otro.
Un espectáculo dantesco y una situación surrealista, pero ¡qué bueno, ché!
Tienes un don, chaval: el don de retratar la miseria humana -miseria material, o esa otra, la peor, la del alma- con bellas imágenes y sumergir al lector, encogiéndole el corazón, en el ambiente que creas.
Los personajes son perfectos, los diálogos una delicia (tengo una debilidad por el lufardo, porteño o como cojones se llame el lenguaje que "usás", ya lo sabes).
La crítica social: la justa, sin entar a matar. Si tengo que ponerle un pero al argumento -sí, alguno tengo que ponerle, aunque sea un pero chiquito- será a la remera con la desdibujada imagen de Jim Morrison. Sobraba, tío. Marca de la casa, ya lo sé. Pero sobraba. Igual que el pistolón del hermano. ¿No hubiera sido mejor una navaja de muelles? Pero, esto último, lo dejo en sugerencia. No conozco los usos y costumbres del hampa local. La de aquí, de momento, sigue fiel al arma blanca.