Me ha encantado... Lo he encontrado más "soez" en los diálogos y pensamientos que tus relatos anteriores pero eso lo hace mejor.. más caliente y morboso.
Para mí lo mejor es el cacheo inicial y cómo se va calentando la prota.. y sobre todo sus pensamientos de cómo se va entregar a los cabrones.. uff.. eso me puso bastante. Te felicito. Me alegro de que sigas escribiendo.
Tu relato es bueno porque tiene muy buena redacción y muy buenos diálogos. Trasmites muy bien la lujuria que te hacen sentir. Lo único malo que encontré es que es muy predecible.
Efectivamente la situación es un tanto irreal; pero por eso mismo excitante. Cabe recordar que en America Latina las mujeres al entrar a las prisiones para una visita conyugal, son inspeccionadas en todas la cavidades del cuerpo, incluyendo la vagina. Así que no tan absurda.
Excelente!!!
no hay mas que decir, tiene sus detalles como todo, pero la idea es buena y trasmite el morbo y la calentura
espero seguir leyendo relatoss de esta calidad!!
Bien, lo prometido es deuda. Me ha llevado cerca de tres cuartos de hora (lo de los 27 min. debe ser para lectores impacientes de llegar al meollo de la cuestión), así que yo debo de ser de los meticulosos.
Descriptivo. Descriptivo el ambiente carcelario, aunque se nota que te falta experiencia de primera mano. Descriptivo el proceso de interrogatorio-cacheo y descriptivo a cámara lenta el polvo carcelario.
El estilo, brillante, como siempre.
Valoración: bueno. Con algo más de ambientación y algo menos de estoy cachonda, hubiera sido excelente, para mi gusto. Aunque, debo reconocer, envidio la capacidad que tienes para llenar cuartillas con un polvo y que la cosa no decaiga.
Razones por las que, presumo, no pateas muchas cárceles:
La inspección, sin cacheos, salvo chivatazo previo, se realiza fuera del recinto penitenciario.
La sala de visitas la vigila un funcionario, desde una cabina. Las conversaciones se graban, vaya que si se graban, o, por lo menos, las que pueden resultar intersantes. No hay contacto entre la visita y el interno...el puto cristal.
Las puertas de las habitaciones, en los vis a vis, disponen de un ojo de buey (aunque sólo para garantizar la integridad física de la visita; o sea, que ven, pero no miran). La puerta del baño no tiene pestillo (presumo la razón, pero no quiero que nadie vomite al leer esto).
Mejor no preguntes la razón de tanta información de primera mano.
MI QUERIDA LYDIA, VALIO LA PENA ESTA ESPERA. HA SIDO UN EXCELENTE RELATO, ME HA GUSTADO MUCHO, POR NO DECIR OTRA PALABRA. TE FELICITO POR ESTE RELATO, ERES GRANDE PARA ESCRIBIR!!