Alba volvió a sentir el miedo al rechazo y, junto al miedo, la presencia de Toni, el aroma de Toni, su vello púbico tan suave que le hacía cosquillas en los pechos. Suave, suave... y qué bien olía. ¿A qué sabría?
Le sigo ^^ Además ahora toca la parte más difícil de escribir. No sé si mis lectores soportarán lo que estoy a punto de hacerle a Alba pero así es la vida, jejeje, sufrimiento.
Reina¡ cómo te echaba de menos!Esta serie es una joya, prácticamente perfecta. Mezcla de Sade y la novela erótica victoriana.No se le puede pedir más. Bueno, si. Que escribas mas seguido, porque el placer de leerte es algo que la reconforta a una aprendiz de narradora.
Un beso y sigue