¡Di “no” y paro ahora mismo, solo una palabra, dos letras y lo olvidamos todo…, dímelo ahora que estas a tiempo, porque te quiero tanto que creo que voy a perder la poca cordura que me queda…!
Me gustó muchísimo tu historia, es bueno saber de un golpe de la vida que nunca dejará de tener su oportunidad de efectuarse, porque quien sabe si alguno de nosotros encontramos un Damian o un Alejandro y poder vivir a plenitud y gloria la felicidad.
No dejes de escribir de forma que lo imaginario se sienta real, es sabroso.