Con un nudo en la garganta, Elisa me informa que nuevamente el Sr. Davidson me cita para una nueva evaluación. Esta vez podrá comprobar el avanzado estado de perversión que tengo ya, llevándome a los límites de mi depravación y calentura.
Espero impaciente la degradación sublime de pam. Aún te quedan muchas perversiones y suciedades por hacerle, así como su trasnformación física y decadente.