Davidson me lleva con él, no me deja vestirme ni limpiarme, y para más humillación, me somete y posee en el estacionamiento de ese edificio, frente a sus esbirros. Al final me hace una propuesta que me deja fría...
Esta segunda entrega de la saga esta aun mejor que el comienzo, nuevamente deja al lector ansioso de saber que sigue en la historia de esta "perra" sometida!