Mi estimado TINTANEGRA, una vez más le doy las grascias por sus criticas y comentarios, ya que cada una de sus letras valen su peso en oro para mí.
Respeto mucho lo expuesto, reconociendo que no debi hablar por otros ya que solo me represento a mi mismo.
En cuanto a la tematica religiosa, si damos una vuelta general por TODORELATOS podremos apreciar que en su mayoria son relatos eroticos, sensuales y pornograficos desde la narrativa más sutil y delicada hasta la más dura y aberrada. Solo me queda decirle a Ud. y a mis lectores que ninguno de mis personajes y en ninguno de mis futuros relatos se tomaran como un objetos sexuales, ni las cruces, ni rosarios ni los velones de iglesia, mucho menos objetos religiosos de cualquier otra cultura.
Después de su crítica acerada, revanchista y plagada (como sus relatos) de faltas de ortografías, no puedo más que contestarle dada la magnitud de sus propias contradicciones.
1. Me alegro enormemente que prefiera ¿releer? la Iliada a leerme a mí, y eso por varios motivos de los que solo citaré dos: a) porque es infinitamente mejor literatura. b) porque así, sin duda, podrá aprender a escribir y a no cometer errores ortográficos.
2. Usted afirma que no sabe de que me “vanagloreo” (sic)… Aquí su condición irónica y despectiva le traiciona porque, que yo sepa, no hablé de mí en ningún momento y solo me referí a la pobrísima calidad de sus palabras.
3. Usted reconoce la corrección ortográfica y gramatical y la imaginación de los dos textos que elevé a esta página. Bien, pues de eso se trataba. En cuanta a la “sensualidad y sexo” que parece demandar, cada uno siente y desea como quiere. Incluso “pena” como usted. También de eso se trataba. Y por eso uno coloca sus textos en una u otra categoría.
4. Dijo que “pensaba encontrarse con un autor que tuviese varios relatos en diversas categorías y no solo estos dos” (perdone mi atrevimiento pero me he permitido corregir su frase con la ortografía y concordancia verbal correctas). Sospecho pues que usted prefiere cantidad a calidad (y al leer sus relatos se comprende dada la reiteración permanente de los conceptos que expresa). Yo no. Y sin ánimo de compararme, Juan Rulfo solo escribió dos relatos en su vida y sin embargo es considerado el padre del realismo mágico.
5. Es demasiado fácil sacar del contexto una idea (como la del águila real) o confundir estar “lisiado” con el cansancio de las extremidades inferiores de la vejez. Eso le delata como un (además de mal escritor) mal lector que confunde la realidad con la ficción e inevitablemente en un ecologista trasnochado y de pacotilla.
6. Dice: “Y pena por todos esos autores que han venido aquí en busca de experiencia para solo hallar una decepción.” (su frase también ha sido corregida para poder ser leída). Bien, usted ha confundido su situación personal con el sentir de los demás autores, arrogándose el derecho de ser portavoz de otros. Permítame que le recomiende que imagine que no todo el mundo piensa como usted y que cada cual se expresa libremente sin necesidad de portavoces no deseados. Eso, entre otras cosas, es fascismo.
7. Que error pensar que aquí no se publican obras literarias. Usted no solo trata de ofenderme a mí, sino que de paso, ofende a muchos escritores que, en esta página, sí publican obras literarias. Usted desde luego que no y por eso, de nuevo, confunde su persona con todos los demás.
8. He dejado voluntariamente para el último, el punto más sangrante: su referencia constante a dios (sí, en minúscula). ¿Cómo se puede afirmar lo que usted afirma en sus críticas y escribir el relato que usted escribió? ¿Cómo se puede ser tan hipócrita? Mire, solo le voy a transcribir una parte de los mandamientos y que puede comprobar fácilmente porque está escrita en Éxodo 20: 2-17: “(…) No cometerás adulterio. (…) No codiciarás la mujer de tu prójimo (…)”. Fíjese la falta de coherencia entre su pobre crítica deísta y su relato. Justamente porque existen creyentes como usted, yo soy ateo y coherente.
Doy por terminada esta discusión innecesaria que seguramente no interesa a nadie y si la hago pública es porque usted se merecía una respuesta y porque quién calla otorga. Puede seguir si le place con ella, por mi parte no le contestaré. Usted fue a por lana y salió trasquilado. A mal entendedor, muchas palabras bastan.
Texto más propio de un culebrón televisivo que de la literatura. Aburrido, convencional, con diálogos insufribles, poco imaginativo. Parecería escrito por un alumno de quinto de primaria y no solo por estar plagado de faltas de ortografía sino sobretodo por la falta de calidad narrativa.
Gracias por sus comentarios al relato expuesto, estoy aqui para lo bueno y lo malo, y sus comentarios valen su peso en letras de oro, ya que ellos me ayudaran a realizar cada vez mejores relatos.
Los venezolanos tenemos un dicho que resa asi:
Del agua mansa me libre dios, que de la brava me libro yo.
Y a todo lo que me envien sus comentarios, pueden creerme que lo tomare en cuenta en pro de un mejor relato para todos.