Un probador de condones, siente la necesidad de experimentar con el sadomasoquismo, puede ser cómico, pero el pobre probador de condones pasa las de Caín.
Estupendo relato, realmente me ha encantado. Adoro el humor y la ironía en las narraciones de sexo, y tu relato puede presumir de ambas. Has conseguido hacerme reir, y lo cierto es que valoro más las carcajadas que las erecciones. Gracias, espero poder disfrutar de otro relato como este en un futuro.