En un momento de rabia, durante uno de sus entrenamientos Amadeo le había partido el labio al joven Fran de un potente puñetazo; y mientras le curaba la herida, una corriente extraña se apoderaba de ambos sin remedio.
En este relato voy a comentar lo contrario que en la primera parte: aunque el estilo esta bien, la historia me ha gustado mas todavia. Sigue asi.
Greetings from Earth