...debía estar en medio de la nave, con mis vaqueros y mi camisita, mi piel blanca, mi pelo rubito y mis ojos azules, muerto de miedo, cuando uno de ellos, que estaba despierto, reparó en mi y se levantó con un grito...
Realmente fantasioso pero bastante bueno, aunque en estos tiempos del SIDA lo mejor seria tomar las precauciones y si bien es cierto te envidio por tantas pollas que te tragaste por la boca y el culo, no dejo de pensar en lo otro. Cuidate y sigue escribiendo que me dejaste a mil
Excelente, Rodo, como casi siempre, un relato de lo más excitante, con ese rubito en medio de un tropel de negros en celo y con vergajos impresionantes... Felicidades