Al ver quien era el amante de su madrastra se quedó paralizada y sin aliento, era Rubén, su hermanastro, Rosa María estaba cogiendo con su propio hijo, y en la misma cama de su padre,
Uno de los relatos mejor escrito que he leido. Sabes jugar con las situaciones, describes muy acertadamente a los personajes y dejas que la acciòn se desarrolle admirablemente bien.
Y no me he referido a la cuota de sensualidad que pones en todo el relato, tanto por la relaciòn madre e hijo como por la descripción de la protagonista.
No he leido la continuación ni los otros relatos que has escrito. Espero que esten al nivel de este, aunque me es dificil superar esta cota.
Felicitaciones