Ese dia me habia metido a la cantina a tomarme unas copas y al salir como a las 2 de la mañana, me sorprendio ver que sergio, junto con otros cuates de la palomilla me estuvieran esperando, sergio.
Me agradó tu relato. Tiene la excitacion y el sabor de las aventuras nocturnas en solares valdios. Que magnifica sensación... aparte le dejas el sabor del atractivo descubierto que que en ambos existia.