Se detuvo unos minutos, haciéndome creer que había finalizado, de darme tanto placer, de hacerme gozar como nunca. Pero como si me hubiera vuelto a la realidad, note como de nuevo comenzó a acariciarme mis nalgas, me satisfacía sin piedad.
susana un saludo y un beso, como peticion quisiera que volvieras al estilo de tus primeros relatos, como con tu abuelo, los amigos de tu abuelo, viejos del parque, o el de la tienda etc. gracias sigue escribiendo.