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Pienso que no es un relato bueno, pero tampoco es malo. No obstante, la gran cantidad de errores que contiene lo hace muy fatigoso de leer, lo que resulta poco comprensible si se toma en cuenta que la autora que lleva más de dos años —desde agosto de 2005— escribiendo en este sitio web.
Pese a que sé que a la autora no le parece apropiado, de buena educación e, incluso, de buena leche explicitar algunos de los numerosos fallos a que aludo, creo que si no se le muestran, los seguirá repitiendo en el futuro y no se esmerará en corregirlos. Tales errores se pueden resumir como sigue:
•Deficiente puntuación. Un ejemplo: “…Sin embargo y por mucho que quise no pude evitar que mi mente se alejara por otros derroteros que nada tenían que ver con el bienestar de mi pobre vecina ¿Desde cuándo no tenia sexo? Bueno... calculando, como desde hacia seis meses un tiempo considerable para una mujer joven de 25 años…”.
•Deficiente acentuación, pero creo que algunas veces más por descuido que por falta de conocimientos, pues en más de una oportunidad escribió una misma palabra bien y mal acentuada (“…me deje guiar hasta el segundo piso de la disco donde dejé que me acariciara…”). Ejemplos de los primeros seis párrafos de un total de sesenta párrafos (10%): aun (usado como equivalente de todavía), “…hasta que por fin les «saque» el cuerpo…”, “…poniéndose a mis «ordenes» para todo…”, “…el señor le «lanzo» una miradita…”, “…los golpes en la pared se hicieron más violentos hasta que «escuche»…”, “…¿Desde cuándo no «tenia» sexo?...”, “…calculando, como desde «hacia» seis meses…”, etc. Más de 130 tildes sin colocar.
•Expresiones mal escritas: “…mis pensamientos giraban “entorno” (ambiente, contorno, lo que rodea) a ese momento…” en lugar de «… mis pensamientos giraban “en torno a” (alrededor de, acerca de) ese momento…», “célibe” significa no haber tomado el estado del matrimonio y no abstinencia sexual por un período de seis meses, así como “romper el celibato” significa «romper la soltería» y no poner fin a una privación sexual transitoria sin que medie el estado de matrimonio, “…No, yo no podía permitir que ese abuso se diera lugar al lado de mi casa…” en vez de «… No, yo no podía permitir que ese abuso tuviese lugar al lado de mi casa…», “contoneos” por contorneos; “…mirando hacia abajo con un desprecio tan latente que me hizo…” en lugar de «…mirando hacia abajo con un desprecio tan patente que me hizo…» puesto que latente significa oculto, escondido o aparentemente inactivo, es decir, lo opuesto a lo que se desprende de la lectura, que es patente, explícito; “…y me le fui encima como un animal…” en vez de «…y me fui encima de él como un animal…»; fakir se escribe en español «faquir»
•Abuso de expresiones como «de repente» (que puede ser reemplazada por de súbito, súbitamente, bruscamente, imprevistamente, inesperadamente, repentinamente), las expresiones ligadas a las narices, etc.
•“Entaponamiento” es un aporte al lenguaje y sinónimo de aponamiento vehicular, embotellamiento, atolladero, aglomeración, atasco, estancamiento o congestión vehicular.
•Confusión en la profesión del vecino, Ismael. ¿Ingeniero o plomero? (“…mientras que su marido es «ingeniero»…” “…al descubrirme deseando ese... ese asqueroso «plomero» que maltrataba a su mujer…”).
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