A mí siempre me ha parecido riesgoso escribir como mujer, sobretodo pore el miedo a caer en clichés. Sé que no es tu primera incursión en este tipo de relatos masculinos (si aún me hierve ese magistral relato en Maduras) y nuevamente he de aplaudir tu habilidad en ese ámbito, fácilmente uno se pone en la piel del prota, y en mi caso, aún más... es que a veces me toca atender una oficina, y en mi caso, una amplia mayoría de la clientela son mujeres... y digamos que con un buen porcentaje de ellas suelo fantasear en el momento (sólo segundos, vamos, que no soy tan guarro) pero coincido, sí señor, coincido en que es extremadamente difícil mantener la cordura cuando se trata de una tía muy buenorra, jeh.
Me gustó el giro del final, no sé si fue adrede, pero escribiste dos historias en una, relatándonos la que en apariencia era la menos deliciosa. Felicidades, yo tampoco me resistiría ante una clienta parecida a esa Susana jejejeje;-) por más jardineros que tenga como amantes... oh, vaya, como que sí soy un poco...
Me ha gustado mucho tus personajes. Roberto, tan tímido y Susana, ejerciendo de devoradora de hombres. Los típicos roles masculino y femenino narrados esta vez a la inversa. Sobre todo al final, cuando Roberto se siente utilizado, herido en su orgullo por la clienta. Uis, qué fuerte... Pobre hombre.
Si es que ya lo dice el refrán... Donde tengas la olla... Jajaja.
Bueno, que me ha encantado.¿Continuará? Espero que sí.
Grandiosa y brillante, hermosa princesa ¿qué te voy a decir? A mi me encantas en cada historia y ninguna es igual a la anterior.
Quizá tengan razón aquellos que dicen que me mueve el impulso ciego hacia tu persona, pero es precisamente eso lo que me atrajo de ti la primera vez, tu forma de contar un cuento, la manera tan diferente a lo habitual, entreabriendo puertas que te dan paso a otros lugares donde te enriqueces leyendo una histora hasta convertirla en personal.
Quizá otros no alcancen a ver ese erotismo puro y refinado que tu empleas en los detalles, que no es ni mejor ni peor que otros relatos, sino distinto, completamente diferente tanto en el argumento como en la forma de hacerlo, con tus virtudes y defectos, que tú misma reconoces, pero al mismo tiempo consigues atraer al lector y contar la historia con principio y final (algo no siempre habitual), donde hay cabida entre el romanticismo y el sexo. En eso, preciosa, eres una de las mejores, sin duda, como también está claro que el acoso y derribo al que te tienen acostumbrada por desgracia, es de pura envidia, de no poder conseguir lo que tu consigues, recitando frases potentes, hermosas y cargadas de muchos sentidos.
Un relato preciso y precioso.
Tu admirador número uno.
Me ha parecido un argumento simple y llano, pero bien contado. La aparición del negro rompe afortunadamente un argumento que se hacía demasiado previsible. Imagino que la historia continuará...
Me gustó la escena sexual por la forma sencilla y detallada de narrarla.