Yamira Malob quería ser actriz. No tenía definido el género que le gustaba interpretar ya que no tenía experiencia ni había estudiado arte dramático ni cosa parecida. Buscaba una oportunidad de probar sus dotes.
Entiendo que hay gustos para todo y que a mucha gente lo que más le gusta de los relatos es que sean verosímiles. Yo creo que los no verosímiles son perfectamente admisibles y no tienen por qué ser peores.
Los relatos de Ricardo, no suelen ser verosímiles pero eso no les resta calidad.
El relato está bien escrito y la trama se mantiene, mi crítica es que la situación de base es poco verosimil, pues aunque porno y sado se trata de una supuesta película y resulta poco creíble que la aspirante a actriz permita una situación tan real que casi cae en una snuff-movie.