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- Uff! Como lo necesitaba ya- dije mirando a Carmen, que sujetándome el vestido tenía clavados sus ojos azules en mi chocho.
Tras un breve silencio, yo ya había terminado me coloqué todo y era su turno. Cuando ella se subió la falda, y se bajó unas tangas de encaje negro, pude contemplar que ella si tenía bastante vello en su chocho |