|
Esa noche al acostarme y quedarme dormida, tuve un sueño muy extraño, quizás por pensar tanto en el pobre leo y también en las historias que en la Internet había leído esa tarde, pues en el sueño yo estaba en mi casa cocinando, cuando de pronto leo se me acerco a mi, tan cerca que puso su hocico entre mis piernas... |