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Aquella vecina de 40 años recién cumplidos, desde mi época de adolescencia soñaba con hacerle el amor, tenia unas ricas nalgas y unas hermosas piernas y con un andar coqueto, para ese entonces tenia dos hijos y un esposo que no la atendía. Fui creciendo (ahora tengo 29 años) y ella comenzó a verme con ojos de lujuria, me comía con su mirada de mujer deseosa, para ese entonces ya era madre por tercera vez, y sus formas se hicieron voluptuosas, en pocas palabras se había puesto mas buena. |