Claudia siguió entregándose durante un tiempo a sus prácticas de spankee con la mucama a espaldas de su madre, hasta que sorpresivamente y sin explicación alguna, la señora despidió a Blanca.
No entiendo a la gente que se supone que estas cosas no les gustan y se ponen a leerlo. ¿Para qué? ¿Por el gusto de criticar?
Volviendo al relato, este me ha gustado más que el anterior, tiene algo más de historia.
Me pregunto si efectivamente existen seres así... lo que es evidente es que existen quienes se solazan con ello.
Lamentable.
Cuán bajo puede caer el ser humano a veces.