Whauuu amiguito! Tu relato derrama miel por todas partes, toda esa candorosidad del noviazgo fue sublime haberla compartido con nosotros. Pero... -siempre hay un pero- ¡que mal que todo se arruinó al final! Lamento que te hayan engañado, pero ¡ánimo! Sigue escribiendo y cuéntanos tus nuevas experiencias. Besos.