Vaya confesión y análisis, sobre como se transmite dicha energía. Me hubiera encantado tenerte en una de mis clases de la universidad de profesora de mecánica explicándome todos los principios de dicha teoría y debatiendo sus pros y contras para llegar a ponderarla como ley.
Bueno, coincido con casi todo los expresas en el texto, me gusta sentarme y leer este tipo de escritos sobre todo cuando es una autora la que los hace, para conocer su punto de vista. Si bien tu visión es subjetiva y te basas en vivencias personales, creo que se puede generalizar en muchos puntos de lo que expresas. El detalle con que has narrado tus sensaciones con el contacto de la piel y todo lo relacionado a lo que te evoca, lo he encontrado sublime. Te felicito y me has dejado con ganas de leerte algo más. Así que me voy a por otro de tus relatos.
Totalmente de acuerdo con Gatita, mas que un escelente relato, es un ensayo de la energia que produce la pasión, de las sensaciones a flor de piel, del juego del deseo y la imaginación, sobre lo carnal, me gusto, el único pero que le pongo es que es muy corto, como dice the crow merece una continuación.
Eso es, este texto es un ensayo desde el alma refiriéndose a la magia de las pieles, a las conexiones del cuerpo, al más allá del sexo mismo, ese sitio en donde las almas acarician a las pieles y esta no destruye ni crea, transforma... ya vaya que la energía erótica de la que hablas es tal cual la dices. Y no se trata de ser hombre o mujer, no, que ese placer es universal.
Te felicito, realmente me ha gustado mucho tu exposición, tanto que de verdad, merecería una segunda parte en la que coninúes explayándote sobre tus sensaciones en el tema.
Yo no se si porque soy mujer estoy en total acuerdo con lo que dices,,serà porque las mujeres nos gusta màs hacer el amor,, que tener sexo? porque lo que tu describes,, es hacer el amor,, con todos los sentidos de por medio.
Serà que hacer el amor, nos deja mucho màs que tener sexo, yo creo que si,, lo dificil,, es encontrar con quièn tener esa conexiòn de la que hablas,, incluso, con la misma persona, no siempre se da,, me gustò tu reflexiòn.
Siempre he tenido dificultad para manifestar con palabras el vibrante desarrollo de energía que se logra cuando un hombre y una mujer se entregan en alma y cuerpo, honestamente, sin prisa, sin ataduras y sin bloqueos emocionales a desarrollar, con todo su esplendor, ese intercambio que con palabras hemos intentado denominar "hacer el amor", lo cual resulta una definición bastante pobre si la comparamos con la inmensidad de lo que trata de representar.