Oí la puerta, pero no era Javi, sino mi padre. Nada más entrar me vio completamente desnuda, a cuatro patas esperando a mi Amo. Me miró alucinado, pero no dijo nada... y yo tampoco.
Vamos a ver... cada uno tiene sus gustos y todos son perfectamente respetables. Por lo tanto, independientemente de que las críticas y las votaciones sean buenas o malas agradeceríamos que se hicieran con respeto.
jugosoman, si leíste las partes anteriores imagino que no te pillaba de nuevas el tema, no entiendo a qué tanta indignación.