Esta es una experiencia que tuve hace un tiempo, que os voy a relatar. En esta os cuento lo que paso como normalmente en mi en un transporte publico, lo nunca buscado por una chica, ya que no es lo mismo ser manoseada que… Ya sabéis.
Aparte de los problemas para leerlo con comodidad, creo que no consigues aclarar esa contradicción presente en todo el relato entre el no querer ser sometida a las vejaciones de los vejetes (que por cierto tardé en convencerme que eran dos y no uno) y el gusto que te da hacerlo y sobretodo las ganas que an más de un momento expresas de querer que te suceda.