él acaricia mis orejas con las manos y empuja suavemente mi cabeza para que su miembro no escape, mis labios succionan, mis dientes acarician el enorme glande que está a punto de explotar, chupo el pene que se desliza por mi boca y que quiere llenarme la garganta con su semen.
Si todos supiéramos, quien sabe lo que nos encontraríamos, pero peor es tener que disimular en circunstancias como las de esta historia. Me pareció un relato bonito, sin una trama deslumbrante, pero con una buena ilustración del encuentro de los cuñados, no falto de emociones. Buena la redacción.
éste relato está tremendamente bien escrito
es una agradable sorpresa encontrarse con relatos como éste.
no es tanto lo que dice, sino cómo lo dice. sus sutilezas y el talento detrás de él.
ojalá hubiese más relatos como éste y ojalá tengas más publicados en este sitio.. y si tienes en otro, por favor avísame para leerlos.
no tengo más que decirte sino: sigue escribiendo así.