|
Santísima Madre de todos los santos que te parió. Normalmente suelo decirlo, y con toda sinceridad, cuando un texto me ha atrapado en sus primeros párrafos. Lo tuyo... lo tuyo me dejó babeando las primeras cinco, seis, siete palabras.
La historia está perfectamente escrita (aunque creo que esos "porqué" debían ser "por qué", fue una falla recurrente) y como nota personal hubiera preferido otro nombre para la amiga, en vez de "Concha"... Bueno, tienes un manejo envidiable del lenguaje y un nivel cultural superior a cualquier otro autor que haya leído.
Dijo un comentarista más abajo, que el texto fue recargado, pesado. Eso sucede con nosotros, los mortales, quienes pecamos en repetir palabras y abusar de adjetivos. Lo tuyo, o roza, o toca lo profesional.
Con respecto a la historia, me gustó la cómo la mujer fue antojándose más y más por el masajista, sobretodo cómo vivió su semana en la que no se apartaba de la cabeza al brasileño ése. Perfecta la evolución de la historia. Lenta, erótica y sensual sin caer en lo pesado. Nada que reprochar, buen final en el que a más de uno le habrá dejado sonriendo. Final con palabras secas, sin rodeos y telón abajo.
Gracias, gracias, gracias, tu texto me ha parecido el mejor relato erótico que he leído - más allá de que eso ya suene a cliché por estos lares -. Ponerse en el cuerpo de una mujer no es fácil y lo has hecho mejor que muchas.
Perdón, perdón y perdón por no haberte leído anteriormente. Menuda sorpresa me he llevado. Por favor, vuelve a escribir.
Fíjate que no suelo alabar a autores. Autoras sí, es que me dan unas ganas. Nada más men, saludos.
|