Excelente el texto pero tan doloroso que al terminar de leerlo el alma queda oculta tras dos o tres latidos apagados, porque todos somos hijos y lamentablemente el ritmo de vida y todo lo que eso trae nos quita la posibilidad de expresar lo que sentimos. Pensamos que es obvio un te quiero o un agradecimiento, y no, no siempre es obvio, yo diría que jamás lo es.
Me tocó mucho lo escrito, mis padres viven pero soy uno más en la estadística de los que se guardan el te quiero o el agradecimiento para quien sabe que momento. Espero no lamentarlo el día de mañana, espero no sentir que contribuí con la muerte de mis padres.
Me quedé con angustia, que bien has descripto lo que tantos sentimos. Amigo, no tengo mucho que ofrecerte desde la lejania que nos separa, ni mi hombro para llorar ni mi abrazo de contención, solo decirte que te aprecio muchísimo y lo sabes.
Un fuerte abrazo y gracias por esta belleza tan dolorosa que nos has regalado.
Muy bueno, cielo. Me encanta el titulo y ciertas frases. Como siempre, cuando sales de los topicazos, se te ocurren frases geniales. No le ensenes el relato a papa, no creo que fuera una buena idea. Me entusiasma la primera frase, es perfecta. Los puntos, el enfasis en las expresiones. Sin embargo, el final es demasiado melodramatico y resta realismo a la historia. Buena idea lo de la mina, resulta mas literario que trabajar en un banco. Es tan bueno como el que escribiste sobre mi. Te quiero.
Soy la primera en leerlo y en comentarlo. Puede ser una tontería, pero me hace ilusión.
Se te encoje el corazón con este relato. Nunca valoramos lo que los padres y las madres dan y hacen por nosotros hasta que nos damos cuenta de que lo más importante que tenemos son ellos mismo, y, normalmente, los hijos nos damos cuenta cuando ya es tarde.
Muy bueno el escrito.