Mi mano se deslizó por el interior de su braguita, con sumo cuidado aunque sin poder evitar enredarme por unos breves instantes en su vello púbico hasta que uno de mis dedos alcanzó la humedad de su sexo. Estaba completamente mojado.
Creo que explicas muchas cosas en este relato, pero grandiosas las descripiciones incluso de los momentos más fugaces, más sentidos. Eché en falta diálogos, pero en algún caso no hicieron falta.