Lástima que te equivocaste de categoría, porque este sin duda es un relato que sobrepasa la calidad de la mayoría de los que ahí suelen haber. Lo guardé hace ya algunas semanas en un disco y lo había perdido. No sé si los escritos se añejen como el vino y tomen un mejor sabor, pero el tuyo es de los más exquisitos que he leído.
Pues la verdad es que has pasado por la categoría con gran elegancia, el personaje principal está muy bien definido, un policía creído y chuleta, perfecto. Felicidades y sigue adelante.
Crudo, visceral, profundo, como han dicho por ahí, tiene todos los ingredientes para ser una pequeña novela negra y lo es, créeme que lo es.
Los personajes están inmersos en sensaciones cuasi bizarras, la historia en sí, gravita en un espacio de oscuridades humanas, esas oscuridades que logran absorver al lector.
Hace no mucho tiempo escribí un relato gay con el mísmo marco, me recordaste a él.Como a ti, no me fue facil, quizá por mi tendencia sexual si es que asi se le puede llamar, pero lo hice y te digo, si lo hubiesen colocado en Otros Textos me pondría como cuevo con rabia, jajaja.
Pues nada, has logrado una joyita, una verdadera joya por los montes de TR y viniendo de ti, ya no sorprende.
Obviando la falla de categoría, resulta un excelente relato con todo el ambiente de la novela negra, con todos los elementos en su justa medida, sin caer en exageraciones ni situaciones absurdas...
Historia homosexual tan buena como cruel. Y es muy dura, (y no sólo por el estado de las vergas) lo que la hace aún más atractiva ya que has sabido llevar su crudeza con esa calidad de la que siempre haces gala.
Precisamente eso te iba a decir, Solharis. No veo este relato en "otros textos", sino en "gay", en "no consentidos", incluso en "dominación". Eso al margen, es un relato magnífico en el que no decae el interés en ningún momento y en que empleaste -ahora sí- el mejor estilo de la novela negra. Excelente.