Buen relato, se parece un poquito al que yo escribí sobre coches, pero tiene otro cariz, es más triste, más sentimental y sobre todo el final es muy diferente. En fin, felicidades y un beso.
Me gustó mucho tu relato, con tanta pasión como le pones es dificil no valorarlo como se merece. En cambio me pareció algo corto en morbosidad, por lo demás de campeonato, como las motos.
Un mismo gesto, la ofrenda de flores, con dos fines opuestos, honrar a nuestros muertos queridos y honrar a los vivos, en sus victorias o en el amor. Para mí has retratado magistralmente a la protagonista en cuyo corazón subsisten esos sentimientos antagónicos.
Hay relatos excelentes que tocan nuestra entrepierna y hay relatos excelentes, como éste, que nos tocan el alma.
Intenso, de esos relatos que uno lee y es transportado hacia las puertas de las sensaciones más profundas. Eso es lo que has logrado con este escrito soberbio, muy a tu estilo.
Te diré algo; hace unos meses en Argentina, murió en un accidente de moto uno de los más grandes guitarristas de este país, Norberto "PAPPO" Napolitano, un héroe de las seis cuerdas, las dos ruedas y una personalidad tan carismática que lo veías y te meabas, jajaja (tuve la suerte de conocerlo y a punto de mearme estuve!!!)
No sé a que viene todo esto pero tu escrito me llevó a su imagen y vi pertinente expresartelo, junto con las gracias por hacer que le dedique un relato tuyo a una persona que tan bien me caía (Pappo, claro está)
Pues, sonaré egocéntrico pero el "todo negro" me sonó conocido, jajaja.
Un abrazo barquerito, continúa escalando que la cima queda bien cerca... y no me refiero a las categorías que quieres abordar.