El olor a humedad se mezclaba con el del vino corrompido, las paredes enmohecidas de la mugrienta habitación estaban ligeramente iluminadas por un pequeño destello que se filtraba por una diminuta ventana de cristal pringoso y translucido.
Un muy buen relato, lo ambientas perfectamente y delineas perfectamente a tus personajes con unas pocas palabras... Sin embargo el final abierto y brusco le roba ese excelente que por momentos me vi tentado de otorgarte... Espero la segunda parte...
Veo que has mejorado algo desde el otro relato tuyo que he leido, aunque me he quedado con las ganas de saber como sigue, porque supongo que tiene segunda parte. En fin, esperaré. Sigue así. Un beso.