Sutil y profundo: porque es un tema que tiene que ver con el amor a la naturaleza y con la consciencia ecológica. Emotivo y sensual: porque primero sugiere una relación erótica y luego se torna sensible, y surgen las palabras de los sentidos, de las caricias, y del amor y la melancolía.
Pues yo, siento decirte, no lo he encontrado sensual. Eso sí, es melancólico, romántico y tierno. Has descrito la tristeza y la pérdida de una esperenza. Siento no esmerarme más en el comentario, no liarme, porque, tío, después de esto, tengo la sensación de que no puedo irme por las ramas extendiéndome más.
Es muy bueno. Parece imposible escribir los pensamientos de la tierra de manera erotica y en tan solo un minuto. No te conocia como autor, pero seguro que no te perdere de vista. Muy bueno.
Totalmente sublime, totalmente ambicioso, totalmente atrevido... le has dado voz a la tierra, le has dado erotismo como ente dador de vida... creo que hasta sin darte cuenta nos has hecho ver que lo más erótico es ella, la fértil Gea que tanto nos empeñamos en estirilizar...
Y no te imaginas lo que significa para mí cada árbol y más cada árbol muerto... ¡son una representación tan perfecta de almas tan desoladas, tan vacías, como las de quienes los podan indiscriminadamente!.
Pero insisto, el mérito está en el erotismo melancólico y potente a la vez que consigues desarrollar en pocas líneas. De tu alma ya han hablado, incluso de tu profundidad, pero mi niño, a ver si hablamos de que la sensibilidad que tienes más de uno debería envidiarla; espero siempre un nuevo relato tuyo, porque tienes transparencia y pureza, y las plasmas con la franqueza ingenua que tanto puede enternecer como descalabrar a quien se precie de sentir aunque sea un poco.
Ya comenté este relato por el foro pero he vuelto a releerlo con gusto.
No llorarás solo, porque somos muchos los que también lloramos por esos árboles. Tengo la M-30 muy cerca y es desolador ver cómo han sustituido los árboles por gruas.
Qué sensible y profundo eres, tanto que deseo leer más cosas tuyas... me has dejado el pecho chiquito con ese final tan penoso y real. Amigo, ahora sé porque te gusta leer relatos profundos... eso eres tú.
Un abrazo de quien admira esa profundidad y esa belleza que llevas en el alma.
Pero, a ver... que yo me entere... ¿tú por qué no escribes más?
Nos llevas por los caminos de la naturaleza más salvaje para podarnos cualquier atisbo de erotismo con ese final tan... tan... penoso. Pobres árboles y pobres de nosotros.