“Si es lo que quieres, si en realidad es lo que querías, ¿por qué no me lo pides?”. Él no suele pedirlo con palabras, pero en cuanto me arrodillo poniendo mi cara a la altura de la bifurcación de sus piernas me toma por la cabeza y me aprieta contra él, entonces la firmeza de sus manos, la rigidez de sus piernas, y los movimientos reflejos de su sexo hablan por su boca dándome las gracias con total sumisión.
Un relato lleno de morbo, y sin vulgaridades. Es algo difícil, pero tú lo consigues a la perfección.
Mañana creo que acompañaré a mi mujer a comprarse algo. Pero por el momento buscaré una bonita lencería para abrir boca...
Las vívidas descrpciones y el excelente manejo de los personajes, ademas del alto contenido de morbo por la situación relatada hacen de este un excelente relato...
Mezcla de originalidad y excelente descripción.
Si el relato es real, los felicito por la forma encontrada de romper la rutina. Es que las cosas diferentes como estas, son la sal y pimienta en cualquier tipo de relaciones.
Enhorabuena.
Hola:
Que idea tan original para salir de la monotonía, muchas veces hace falta esa chispa de la espontaneidad y de la travesura. Si en verdad es cierto como me lo imagino felicidades por hacer esas cosas fuera de lo normal para una pareja de casados.
Ojalá continúes con esa forma tan ligera y amena de escribir tus cosas.
Sabes, yo nunca quería entrar al probador con mi esposa, hasta que un día, obligado, lo hice. Ahora es por lo único que voy de compras con ella, a ver si un día ..........